Chanchullos y coimas con una población hambrienta

Por Pablo Felizia

Son datos oficiales del segundo semestre de 2024: en Paraná, 3 de cada 10 hogares son pobres, y 4 de cada 10 lo son en Concordia. Si se suman las personas pobres y las indigentes –siempre con datos oficiales que se pueden encontrar en el portal del gobierno de Entre Ríos– en Paraná representan el 47,2% de la población y en Concordia el 71%: 7 de cada 10 entrerrianos, en la Capital del citrus pasan hambre. Es decir, más de la mitad de la población, al menos en las grandes ciudades, no solo no llega a fin de mes, sino que están atravesadas por necesidades urgentes. Por eso enojan tanto las coimas, la corrupción, la avivada, el salvarse solo con trampa o el usar al Estado para beneficio propio, lo haga quién lo haga y sea del partido político que sea.

Chanchullos, estafas, escándalos por coimas; asistimos a un desfile de lo peor de la vieja y de la “nueva” política. El presidente Javier Milei, su entorno y equipo buscan la manera de tapar estos agujeros, pero el agua comienza a desbordar por todos lados.

Solo con repasar los principales medios de comunicación del país –los que están a favor y los que están en contra– se advierte enseguida que se trata de operaciones, de peleas y disputas en las alturas. Como se dice en la calle, se destapan las ollas entre ellos.   

Le llaman retornos a las coimas: hago que el Estado te compre a vos, pero vos me tenés que dar un porcentaje de ese dinero a mí. El último hecho ya se sabe: a través de unos audios que se filtraron –y filtrar no es más que darlos a conocer sin que sepamos con certezas quién los da a conocer– Diego Spagnuolo, el ahora exdirector de Andis (Agencia Nacional de Discapacidad), da a conocer cómo Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem recibían un porcentaje por las compras que hacía el Estado a grandes empresas de producción de medicamentos y de suministros de especialidades médicas, principalmente de Suizo Argentina.

Se habla de una coima de entre 500.000 y 800.000 dólares al mes, una cifra que las familias pobres de nuestro pueblo nunca verán toda junta en su vida. Esa empresa, la droguería, se sabe ahora, también llevaba adelante contratos con los ministerios de Defensa y de Seguridad.

Desde el comienzo de nuestro medio dimos a conocer las dificultades, en largas crónicas, que tiene una persona para poder acceder al Certificado Único de Discapacidad, hablamos sobre los ajustes a este sector que ha sido golpeado por las políticas de turno, lo difícil que se vuelve la vida para las familias que no pueden acceder a las prestaciones de salud.

Todo se da en el medio del veto a la Emergencia en Discapacidad por parte del presidente Javier Milei y su rechazo en la Cámara de Diputados de la Nación. Será el turno de la Cámara de Senadores resolver la cuestión.

No deben dejar de señalarse las denuncias por el fentanilo adulterado con el que se estiman más de 100 muertes en el último período. Habrá que recordar la estafa con la criptomoneda Libra, los cambios y las denuncias en el PAMI, el hambre de los jubilados, el salario de los laburantes, la falta de acceso a la salud mental entre tantas.

El pueblo encontrará el camino para resolver estos problemas. Y por más que parezca la expresión de un deseo, así ha sido a lo largo de la historia.

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